Cómo funciona
Cuatro etapas, y la posibilidad de volver de cualquier conclusión hasta la respuesta original que la produjo.
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Dinos qué importa
Registra la marca, los productos, las categorías y los competidores. Después escribe las preguntas que tus clientes realmente hacen, o parte de las sugerencias generadas desde tu catálogo.
Una pregunta mal formulada mide la cosa equivocada con precisión. Por eso la pregunta es un objeto versionado: cuando la cambias, empieza una serie nueva en vez de contaminar la anterior.
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GeoTopX pregunta y preserva
Cada pregunta se ejecuta repetidas veces en varios motores generativos a lo largo del periodo. Toda respuesta se guarda íntegra, con motor, versión observada y hora.
Preservar es la parte que casi nadie hace. Los modelos cambian sin aviso y la misma pregunta responde distinto mañana: lo que no se guardó hoy no puede verificarse después.
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La evidencia se vuelve medida
Las respuestas se normalizan y se transforman en métricas con el tamaño de la muestra, la variación entre ejecuciones y el nivel de confianza declarados junto al resultado.
Un número sin muestra declarada no es una medición, es una opinión con apariencia de precisión. Toda métrica de GeoTopX lleva el intervalo en que varía.
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La medida se vuelve decisión
Recibes recomendaciones que señalan la evidencia que las motivó, y puedes recorrer el camino inverso: de la acción sugerida hasta la respuesta observada que la originó.
Es ese camino de vuelta lo que separa una recomendación verificable de una corazonada bien presentada.
La cadena de evidencia
Cada eslabón permanece consultable después de creado. Ninguna etapa descarta lo que produjo la anterior.
- Respuesta observada
- Artefacto preservado
- Observación normalizada
- Métrica con incertidumbre
- Recomendación
- Informe